Anchoas y Tigretones

Archivo para el día “noviembre 2, 2020”

Caprichos

Imagen tomada de rebloggy

Ojalá volvamos pronto al tiempo en el que no nos sentíamos culpables por tener caprichos, ojalá volver a vivir sin pesadumbre, ojalá no tener miedo en el autobús, en el tren, en los trabajos, ojalá no tener miedo a perder el trabajo. Ojalá.

Ojalá poder abrazarte de nuevo, encontrar tu nota en el buzón virtual y en el de casa, ojalá no ver más ceños fruncidos en las escaleras de este edificio poblado por la hostilidad y la indiferencia. Ojalá no sentir la soledad de los pasillos y la incertidumbre. Ojalá que nadie se vaya sin despedida, sin saber dónde ni cómo.

Ojalá volver a los lujos de café con leche y bicicletas, a enfadarnos porque un ordenador se cuelga, ojalá la banalidad de los maratones de series. Ojalá no llorar todas las tardes por vivir, por no saber qué hacer con ese privilegio. Ojalá otra vez los amores y los aniversarios. Ojalá todo el vino, la cerveza, los cheetos (que no me gustan) y el mazapán (tampoco me gusta). Ojala unos pasillos sin rincones donde tener que escondernos para clavarnos las uñas y reconocer que todo es cierto.

Ojalá la mierda se vaya a la mierda. Ojalá, y vuelvo al principio porque sí, los caprichos sean otra vez caprichos y no la desesperación, la nada, la culpabilidad y un grito hueco en un patio manzana vacío. Ojalá llegar tarde a las citas porque te has ido detrás de unos ojos verdes, ojalá mañanas sin mascarilla y con locura infantil desbocada, ojalá todos los premios y las carcajadas; ojalá nos quiten el sueño las averías de la lavadora y que no funciona el ascensor.

Ojalá un día de la marmota, un reventar del calendario, una máquina del tiempo. Ojalá todos estéis bien, quiera decir eso lo que quiera decir.

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