Anchoas y Tigretones

Zapping, personas, personajes

 (Imagen tomada de babycheriestyle.blogspot.com)

Leo una entrevista a Jonathan Franzen, ese escritor que me mira desde la portada de este suplemento cultural con ojos desdichados, el escritor al que robaron las gafas. Leo muchas entrevistas a escritores no porque piense que contienen recetas para el talento sino porque, en realidad, me reconforta de algún modo pensar que esto es así y no de otra manera. Me explico: que los demonios existen, que el vacío y el blanco en la pantalla y en el cuaderno también. Y que, como en un lapidario "et in Arcadia ego" la tristeza y la soledad no son patrimonio de personajes. Personajes de Richard Ford, de  Wolff, de Carver. Creo que pertenecen al mismo, y muy diferente a la vez, contexto de lecturas. De la misma manera que creo y defenderé siempre que existe un género de "literatura de la urbanización" (razón: aquí) Y porque, qué narices, en el fondo y la forma los escritores me importan muy poco por no decir un pimiento. Yo de lo que iba a hablar hoy, si es que me dejo yo a mí misma, no es del zapping patrimonial de una lectora cada vez más miope,sino del zapping literario en sí mismo. De las lecturas que encierran otras pero insertas dentro de la propia ficción, como una especie de bonus track que te pica la curiosidad y hace que sueltes el libro y corras a tu estantería, si es que lo reconoces, o teclees en la wikipedia o Google algunas etiquetas que te dejen recuperar y saber de qué estamos hablando. Hace poco ya conté aquí lo mucho que me fascinó una novela breve. Uno de los personajes leía  Hermosos y malditos de Scott Fitzgerald, que se convirtió en mi siguiente lectura, adelantándose a una pila enorme de libros que están ahí todavía y que seguirán conviviendo en imposible anarquía. Es tan coherente, tan contextual que ese personaje lo lea que me doy cuenta de que las novelas deberían incluir un recetario de lecturas adicionales para poder disfrutarlas en su totalidad. Del mismo modo que Cortázar pide a gritos música de jazz y París ( y ser la Maga ), Bowles pide desierto y cualquier escritor beat experiencias psicotrópicas de esas que siempre decimos a los niños que no se pueden hacer ni en casa ni fuera de ella. Que este es un blog decente, coño. Y de horario infantil.  Pero claro, la teletransportación no creo yo que se invente o sea posible en un breve período de tiempo. Lo que sí creo que este es uno de los grandes retos del libro enriquecido, de las posibilidades electrónicas de los aparatitos novedosos. Tener todo ese universo de cajas chinas enloquecidas al alcance, que la lectura nos permita abrir mil mundos digitales, literarios y apeteciblemente disponibles dentro de uno mismo. Y que esa, más que "Biblioteca Universalis" "lectura universalis", deje que naveguemos, nos atasquemos, saltemos  y podamos cerrar lecturas,como un trastero atascado de cosas, a la primera de cambio. Algo que hacía Borges. Y que parece que alguien quiere que siga haciendo de otro modo pero no voy a ir por ahí : en cualquier caso, lo siento mucho por Agustín F.Mallo, mejor dicho, por sus lectores entre los que me encuentro—>nota mental.

Pero yo comencé hablando de Franzen y lo retomo ahora después de intentar arreglar el mundo en este post. Porque, en realidad, yo creo que hoy quería hablar de esta frase que me araña y mucho :"la ficción es una autobiografía en tercera persona". Posiblemente. Pero no sé si duele más o menos crear portavoces ficticios, bustos replicantes de los demonios propios. Hace días hablábamos de que todo lo que no era autobiografía es plagio (gracias, Juanjo Seixas). Y un tema para escribir o describir en otro momento. Hay quien me ha dicho que lo que quiere ver de mis líneas enderezadas en este cuaderno digital son las anécdotas tiernas que remiten a una infancia verídica y veraz. Tampoco está mal, nada mal ¿verdad?. Franzen habla también de su amistad con David Foster Wallace, por el que estuvimos de luto en este blog. Y salto de golpe de este sillón para poner encima de la mesa Hablemos de langostas. Me vendrá mejor para los viajes en bus  en lugar del tocho- Franzen, que me tiene deslomada, frase esta que he escrito sin pensar y que puede suponer una ordinariez y quien me diera.

A mí se me confunden constantemente la primera y la tercera persona. Es lo malo de guardarlas en el mismo bolsillo y que se lleven bien y mal a la vez.

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2 pensamientos en “Zapping, personas, personajes

  1. Siempre me dejas con la boca abierta. Siempre tengo que leerte tres veces al menos. Me deslumbra tu pensamiento, tus razonamientos, la forma de exponer tus ideas, lo bien que lo encadenas todo, la estructura, la brillantez de vocabulario, lo divertido que es leerte. Podría estar escuchándote decir cosas así ad infinitum. Eres buenísima. Te admiro y te envidio.

  2. Non vexo a necesidade de substancias estrañas para ler os beats. Creo que soamente liberan censores internos e patróns mentais, que podemos soltar de forma permanente por outras vías, con respecto polo noso corpo físico.
    Sobre a teletransportación: http://www.nature.com/nature/journal/v421/n6922/full/nature01376.html
    Bicos

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