Anchoas y Tigretones

Archivo para el día “diciembre 2, 2010”

Ser amiga de Peter

 

 Puedo ser amiga de Peter desde hace mil años. Convivimos en el pupitre, en las bolsas de pipas apresuradas, las comeduras de tarro para escoger la carrera, aquellas bolas de papel arrugadas con confidencias en las tediosas horas de castigo y estudio en la biblioteca. También puedo ser la amiga virtual en el sentido extenso: aquella que se repliega y esconde ante una mala noticia, ante un derechazo de diagnóstico, ante una perspectiva incierta en la que cada hoja de calendario arrancada y archivada es una bendición, una carrera hacia una conquista. Y puedo ser, también y es lo que quiero, la amiga que no pregunta, que simplemente está, que destierra compasiones y afronta realidades, que es capaz de comerse noches de insomnio en compañía del silencio o de las cajas de Kleenex, lo que toque, que en esto de la rabia y la tristeza hay mucha variedad.

Porque ya no sé si hablo de SIDA, de cáncer, de corazones rotos, de malas saludes crónicas que van deteriorando sonrisas y entornos, que van quitándote las ganas hasta de mirar a un punto fijo en la pared. Pero siempre, como todos los 1 de diciembre desde hace ya unos cuantos años,  veo "Peter’s friends" y pienso en los pequeños y grandes egoísmos que hacen que me olvide de aquellos que quiero de algún modo y a los que la salud abandona. Algunos que han construido su mundo o lo que queda de él en torno a unos metros cuadrados de casa. Otros  cuyos horizontes son treguas entre sesiones y sesiones de quimio o  venenos parecidos. También los que sufren el azote de la soledad.   Por eso quiero que la próxima vez que Peter o cualquiera que se llame de algún modo parecido quiera simplemente mirar a un punto fijo en la pared, cuente conmigo. Como también lo estaré para paliar las largas o lentas horas de la vida que quiero compartir.

(Y, por supuesto, alzo mi copa para brindar, como hace Phyllida Law al final de la película)

 

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