Anchoas y Tigretones

Archivar para el mes “septiembre, 2010”

Analógico/Digital (7)

 a golpe de click

Para Pilara a modiño , que fue quien hizo esta reflexión

Llevaba media hora sobrecogida pensando en la causa palestina, cuando saltó, de golpe, al problema de la capa de ozono. Reflexionando sobre las muchas guarrerías que hacemos a diario y que sí, que es verdad que nos estamos cargando el planeta, firmó una nueva solicitud dirigida a algún mandatario suplicando que se parase una lapidación. Luego, seleccionó un larguísimo texto sobre los familiares de los enfermos de cáncer, que, claro, pobrecitos, también hay que recordarlos . Cortó y pegó en su muro, casi sin leer. Comprobó que no tenía más solicitudes de "causes" y apagó el ordenador. Qué cómoda era la solidaridad a golpe de click y qué aséptica. No tenías que pringarte en nada y te sentías taaaaan bien. Eso sí, molestaban los negritos con sus películas y sus falsos bolsos de Carolina Herrera apostados ante su portal. Manía que tiene esta gente de ponerse en lugares de tránsito. Como estos gitanos de mercadillo, tan horteras ellos, qué poco parecidos a los que viven en Francia, pobriños, esos a los que quiere echar Sarkozy. Arrebujada en su chaqueta plagada de chapitas de Greenpeace y soflamas antisistema, no se olvidó de meter su iMac en la mochila, no fuera a ser que se convocase una nueva manifa y la pillase desprevenida.

Coda final sin estrambote: 

El mundo sigue siendo mundo, el cáncer sigue siendo cáncer, los territorios ocupados también y la miseria moral sigue siendo la misma. Agradezco infinitamente el trabajo de los que agitan nuestra conciencia desde el planeta de los html. El trabajo que viene después es de cada uno, de abrir los ojos y mirar el mundo que está detrás del monitor. El click está muy bien para dar visibilidad, para enterarnos  y apoyarnos, pero no debe producirnos amnesia ni mucho menos proporcionarnos tranquilidad. Esa tranquilidad de pijerío occidental que tiene la protagonista de este, llamémosle, relato.

En un cuaderno Moleskine (8): pares/nones, fresas/nata

 Fresas y nata

Hoja suelta en el cuaderno que transcribo a continuación :

 

"A pares: un carrito de la compra más grande, el calorcito de un no-hueco en la cama, el mando a distancia perdido,las familias satélites de ambos, los cachorritos-si los hay-y llenar un espacio que, a veces, queremos recuperar. Y, para muchos, el antídoto, y sólo eso, contra la soledad.

Los nones: algunos quieren el par a toda costa, amigos, tiempo, silencio en casa, dormir a cuerpo suelto, reír ante los intentos de emparejamiento, me quedo si quiero y si no me voy, bajar la basura a las diez de la noche, pensar en singular, los fines de semana y que suene el teléfono.

Pares o nones, lo que tiene que estar completo es uno mismo. Siempre pienso en las fresas. Comerlas solas es una fiesta de frescura. Tomarlas con nata es la felicidad. Pero no siempre te acuerdas de tener nata en la nevera, incluso hay días que da una pereza del copón comprarla. Yo ya no sé si estoy hablando de pares y nones. Lo que sí sé es  que par o non, fresas solas o acompañadas, me encanta ponerme tibia de nata cuando me da la gana".

Nota de la transcriptora: Yo creo que un poco sí se ha liado. Pero tiene razón

 

 

 

Analógico/Digital (6)

Café 

 

 

 

A ella le resultaba todo más fácil antes, de boquilla y con la posibilidad de esconderse.  Revolvía el café con la excitación  de quien observa un momento único. Quería y no quería mirarlo. Quería y no quería aprender su voz. Enseñaba y escondía su escote. Le gustaba y no el estar allí. Pero mientras no llegaba a una conclusión fiable, él seguía regalando biografías, mapas, botellas de vino y cartas, todo frente a ella, en una conversación que la envolvía  con una invernal manta de dulzura. Y, además, la miraba. Y en aquella intensidad ella  reconoció que, inconscientemente, había echado todo el azúcar en el café y que  el sabor era delicioso.

Para él, ella era una princesa del norte. Fría y lejana más que hermosa. Pero con la insegura carnalidad de la arrogancia. Le gustaban sus metáforas y ese humor destroyer  tan desconcertante.  Quería indagar en su corazón más de lo que ella quería permitirle. Y se encaramaba un poquito en la mesa para poder ver más adentro, más allá, incluso  de lo que enseñaba  el tercer botón de su blusa.. Y mientras intentaba no perder el hilo  se tomó un café de lo más amargo, ya que ella le había robado el azúcar. Y eso le encantó.

Off the record: Ellos no sabían si era un comienzo o la simple constatación de una necesaria cortesía. Pero comenzaron a echarse de menos nada más separarse aquella mañana. Y quizás hay cosas que funcionan mejor en el mundo digital. Pero otras, verdaderamente, son prerrogativas del analógico. Incluso cuando te tragas un café con azúcar por el pinche nerviosismo.

 

 

Meme de los 175 posts (por bloguerías, 3)

 

 

 

 

 Isto é máis ben un embolao que unha encomenda, Mr. Kaplan. De tódolos xeitos, ai vai, as miñas respostas por se valen de algo.

 

Casi nunca contesto memes o encuestas porque siempre me da la sensación de que digo lo que no debo. Mi proverbial inseguridad, en fin…

¿Cuánto tiempo llevas como blogger? Pues acabo de soplar las dos velitas. Dos añitos exactos.

¿Cómo te enteraste de la existencia de los blogs? Muchas veces intento recordar cúal fue el primero que leí o cómo supe yo de esto. Imagino que la serendipia, uno llevó a otro. Al primero que me enganché mucho fue a Todo nada.

Nombra cinco blogs que sigas muy a menudo o con mucha frecuencia: Esta es la parte que más pánico me da. Leo desordenadamente, algunos están en mi blogroll pero la verdad es que leo muchos más. En cualquier caso, de escoger, así, al azar: Librarian in black, El hombre que salió de la tarta, El blog de Enrique Vila-Matas, Microsiervos …ahora estoy entusiasmada con Cuaderno célinegrado (siempre quise vivir en Denton 🙂 y El pequeño misántropo en el país de los sueños.

¿Eres lectora anónima de algún blog? Claro. Soy aprendiza y lectora, lo seré siempre. Los blogs son retroalimentación. Cada uno hace lo que le da la gana en el suyo. Siempre digo lo mismo: esto es gratis y para quien le guste. Si no, ni medio problema, al siguiente enlace y todos tan contentos. Entrar en su blogroll y hacer realidad lo de "a link is a link is a link"

¿Con qué cinco blogueros irías de juerga?  Con algunos ya me he ido más de una vez y son amigos y vecinos (Ana, Arumitos, Lula..).Quizás con muchos de los que me ponen a parir, para que se paguen algo y, de paso, sean creativos.  Pero, soñando un poco, creo que me partiría de risa con Pérez Hilton.

 ¿Con qué bloguero pasarías una noche de locura sexual? Él ya lo sabe así que no vamos a regalarle más los oídos.

¿Te enamoraste alguna vez de algún bloguero? Que él sepa, no.

¿Estás satisfecha con tu blog? Creo que si lo estuviese al cien por cien lo dejaría. Desde que empecé todo ha cambiado mucho, empezando por el medio. Pero me gusta estar aquí, si esa es la pregunta.

 Escoge entre tres y cinco blogueros para que respondan a estas preguntas en sus blogs: Como los que he citado me van a mandar directamente al cuerno, pensaré en tres de mejor vivir: me gustaría mucho saber qué piensan Verónica Lorenzo, Guadi,, Jean Bedel. y Antonio Alonso

 

 

Mínimos y máximos

 Sombras, nada más

René Magritte Horizonte con sombrero

 

 

Los mínimos: los requisitos, las notas de corte, los idiomas, las licenciaturas, los másteres y los grados. La estatura, las películas toleradas, el puré que te tienes que tomar para que mamá no se enfade,  la edad para  relaciones consentidas y para el tabaco. Y, sobre todo, la poca experiencia que tienes para estar en esta cola.

Los máximos: No hay vida más allá del número 40 de pie, demasiados diplomas, mucha teoría, demasiadas ilusiones, la paga semanal para tus gastos, el horario de vuelta a casa, demasiados meses en blanco en tu vida laboral, y muchos días para venir hasta aquí, muchos papeles que rellenas, muchas preguntas que te hacen sobre lo que haces. Y, sobre todo, los muchos años que ya tienes para estar en este lado de la cola.

Quien no haya pasado una mañana en una oficina del INEM no entenderá lo que he escrito arriba. No es ni más ni menos que parte de las dudas que se tienen entre pasarse a una fila o a otra. Si querer ser más o ser menos.  Las dudas sobre todas esas fotocopias que llevas en la carpeta. Las dudas sobre ti, esas son las peores. El caso es que nunca sabes dónde quedarte.  Los chicos de Full Monty aprovechaban la cola para ensayar. A mí ya hace mucho tiempo que esa escena no me hace gracia. Quien no haya pasado por esto alguna vez no lo entenderá. Y tendrá mucha suerte. 

En un cuaderno Moleskine (7): Corticoles

 Sentada en una pila de libros

Retoma el cuaderno por la mitad y ved lo que pone:

"Setiembre arranca con la melancolía de los coletazos del verano, con los azucarillos de cafés mediterráneos que guardamos de recuerdo y con la arena tardía de la playa rascando el parquet de la entrada. Arranca con la lluvia que nos devuelve los chubasqueros que huelen un poco a naftalina, casi como el alma del domingo y la provincia. Ya he contado aquí que a mí setiembre me gusta así, con su olor revenido y de goma Milán de nata, de colección de ganchillo y de cálculo de créditos de libre configuración. No sé si será porque algunas cosas se me han quedado en puntos suspensivos que me gustaría aprovechar esta convocatoria de después del verano sabiendo que puedo no presentarme y esperar vientos más propicios. Porque no sé todavía resolver algunas ecuaciones. Hago análisis sintáctico y se me va el funcionalismo al carajo. Intento recordar batallas fugaces, quién sucede a quién en las dinastías, pero la Historia se superpone. Tampoco ayudan las contradicciones entre ácidos y bases. Sabiendo que todo lo que hago es un permanente beta, voy a guardar mis Corticoles y mis lapiceros para mejor ocasión. A no ser  que decidas presentarte conmigo y me dejes hacer trampas. Aunque sólo sea por esta vez y para que yo pueda pasar de curso".

Robert & Patti

 

 Chelsea Hotel

Los libros autobiográficos permiten sublimar muchas palinodias. El maquillaje al pasado, a veces con resultados terribles, casi de nivel del emplasto que lucía Bette Davis en "¿Qué fue de Baby Jane?" sirve, a algunos, para cerrar heridas, cuentas abiertas que siguen generando gastos de mantenimiento o, simplemente, regodearse en su fructífera y variada vida social o en las vomitonas que dejaban algunas actrices pasadas de copas en las alfombras del salón. A mí, debo decir, que todo esto puede divertirme, pero, finalmente no me conmueve. Lo que me interesa es esa voluntad testimonial de "te lo debía a ti, me desplazo para contar tu historia que es, a la vez, la mía". Aunque sólo sea para que tu nombre, unido al mío, no se pierda jamás.

Leo lo que escribe Patti Smith sobre Robert Mapplethorpe. Siempre ha sido uno de mis fotógrafos favoritos. Por su desgarro, por su fiereza, por su ternura, por su candidez, por su morbo. Por su pura contradicción. Su fantasía y su academia. Él, que llegó a la fotografía por casualidad, que investigó en la pintura, el collage y el dibujo, que babeaba por conocer a Warhol tanto como le incomodaba enfrentarse a  sus éxitos, que representaba como pocos la vida en el filo y que hacía de sí mismo, su vestuario y estilismos una pura performance. Que buscaba un mecenas que le permitiese  explotar en puro arte. Que no sabía por dónde iba a salir, pero que sabía lo que llevaba dentro. Y que sabía que era único. Y me niego a hablar de la palabra más sobada del mundo que es el malditismo.

Y apareció una chica desgarbada, que muchos confundieron con un muchacho muy hermoso. Y desde entonces fueron Robert & Patti, daba igual con quien, cómo o dónde. Desde el Chelsea hasta Coney Island. Establecieron un lazo, una cadena, una hermandad incestuosa, una fraternal complicidad, una sexualidad propia, que les permitió conservarse el uno al otro toda el tiempo que compartieron.  Unas veces amigos, otras hermanos, otras amantes. A pesar de "los otros importantes" que hubo en sus vidas. Y sí, hubo esa convulsa, violenta y desgarrada sexualidad de Robert que le llevó a intentar reconocerse en muchos hombres que salieron al paso.Y no hay más que eso, y por fortuna: dos que caminaron juntos por el arte, por el hambre, por la risa, por la confusión sexual, por el miedo y por el triunfo. Muchos años. Y eso que eran unos niños.

Ella le dijo que algún día escribiría la historia de ambos. Y ya lo ha hecho.

Patti Smith Eramos unos niños Lumen, 2010 Traducción de Rosa Pérez

 

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