Anchoas y Tigretones

Archivar para el mes “septiembre, 2009”

Microrrelato para un martes

Belleza y soledadTodas las mañanas se miraba al espejo con la resaca del éxito en las pupilas. Escuchaba todavía el refrendo coral a su belleza, a la huella de animalidad salvaje que dejaba la sombra de su melena, el espacio medido entre su sonrisa y la picardía de su mirada. Allí, por las mañanas, dibujaba con una barra de labios de silencio el inicio del día. Salía a la calle, indagaba en el futuro, abrazaba sus presentes. Desfilaba como una bella paladina y el mundo se abría ante ella. Lo que era una lástima era que por las noches, tan sólo había una llamada que esperaba y tan solo quería esconderse en un cuerpo. Y, claro, tenía que llorar.
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Nostalgias de Benidorm

Veraneanta en Benidorm                                       

 

 

 Para Carmen Luna, que me llevó a Benidorm

 

Bueno, queridos, he estado de un cursi repugnante últimamente. Vamos a cambiar de tercio y volver a nuestros clásicos.

Estoy ahora en plena crisis de cambio de estación. No, no voy a volver a daros la chapa con mis melancolías preotoñales. Mi crisis es de tipo más práctico: me pelo de frío por las mañanas, me asfixio al mediodía y me congelo por las noches. Esta es tonta, pensaréis. Pero como soy de las que viven en la calle, es decir, que pisan su casa básicamente para justificar la cuota de la hipoteca, pues ando todo el día cargada de jerseys, pseudocazadoras y cosas por el estilo. Reinaugurando el "onion look" de estas temporadas, doblo camisetas de tirantes, guardo vestiditos que sé que no volveré a ponerme y me pasan por la cabeza, como los antiguos trailers de las películas-los de ahora SON la peli pero comprimida-algunas imágenes de este pasado verano. No temáis, no voy a hablaros de mis tórridas noches a la orilla del mar con macizorros magníficos, no, eso más adelante. Hablaré de que este año definitivamente he aumentado y ampliado mis miras de viajera. Yo, que vivo como una gran dama y como tal me comporto, educada en la exquisitez y codeada con la flor y nata-entre los que, por supuesto, os contáis- me lo he pasado como una enana en mi excursión de este verano a Benidorm.

Tiene razón la Cronopita: Benidorm es la tarifa plana para todos aquellos que quieran un verano-verano básico. Vale que urbanísiticamente es la exaltación del ladrillo y de la barbaridad, vale que la chancleta y la riñonera campen por doquier, vale que se podría hacer una tesis doctoral del kitsch hispánico en su versión de bigote y tinto de verano. Todo eso es cierto. También que he estado sólo en una excursión de un día-ida por vuelta-y que no me he empapado por completo del ambiente Georgie Dann, del ligoteo de chiringuito, del territorio de paraíso terrenal para jubilatas, de las discotecas habitadas y frecuentadas por poligoneras, reguetoneadores de sudadera tres cuartos ni del chonismo más básico. Sí, eso es verdad. Pero decidme algo: ¿No se ha convertido el viajar ahora en un hábito más del consumo? ¿No tenemos TODOS anécdotas que contar de viajes por cualquier sitio en el que hemos encontrado a compatriotas "dando la nota"? ¿Cómo puede ser que alguien-verídico-proteste porque el absolutamente mítico y maravilloso Hotel des Bains en Venecia le parezca "viejo y desvencijado"? ¿O que se indignen porque al pedir una tortilla de patata en Rio de Janeiro (sic) se la dan poco hecha o un poco pegadita? ¿O escandalizarse de que en Marraquesh no pongan chorizo en el cus-cús? Creo que si alguien cree que está mejor en su lugar de origen y, vea lo que vea, no va a aprender nada, a disfrutar de la diferencia, a reflexionar sobre lo bueno y lo malo de los lugares, vale más que se quede en casa. Si hacemos la maleta con el espíritu de "Como en Vitigudino en ningún sitio" ¿para qué cruzar la puerta? (*Inciso: Pido perdón desde esta atalaya virtual a los vitigudinenses si se sienten ofendidos, pero es que me encanta el nombre de su pueblo). ¿Por qué nos empeñamos muchas veces en fingir lo que no somos para colmar las expectativas de una sociedad que marca que hay que ir a tal sitio?. Por eso Benidorm me parece un sitio honesto y la gente que veranea allí también: nadie es nada que no quiera ser. Y esa, para mí es una de las mayores conquistas. Si alguien me pregunta si voy a ir a un viaje organizado alguna vez, desde luego que le diré que no. Y que nadie, absolutamente nadie, se avergüence de disfrutar del verano como le dé la gana.

 

 

 

 

 

 

 

Fragmentos de un diario futuro (VII) : Cosas que no se pueden evitar

No molesten a los que se quierenNo pudo ser de otra manera. Podría haber sido, pero no fue. Una de las posibilidades habría sido, por ejemplo, mentir a su propia curiosidad, comprarse una bolsa de pipas y quedarse en casa escupiendo las cáscaras de la cobardía. También podía haberse dado el caso de que, efectivamente, la química no hubiese producido esa reacción en cadena que les llevó a morderse el uno al otro completamente, así, nada más llegar. También ella podía haber roto aquel pequeño ticket del supermercado donde estaba anotado un número de móvil y dejar más libres su tarjeta SIM y su memoria corporal. Él, por ejemplo, podría haber seguido explorando la soledad compartida a golpe de mensajes y llamadas telefónicas. Podría haber sido de cualquier manera, pero sucedió de la forma más inevitable en la que sucede todo lo que no se puede evitar.

Duermen abrazados siempre que pueden. Y ninguno de los dos sabe lo que le gusta desayunar al otro. Excluyendo sus cuerpos, claro está. Estaba escrito.

 

 

Un nuevo curso

Molinillo

Hay días en los que una dimitiría de sí misma. Dice mi desencantado  favorito que "malditos martes". No sé si es cosa del martes, de los biorritmos, de algún que otro desencuentro, o de tener la cabeza en veinte cosas a la vez. Yo, que siempre me he jactado de ser multitarea, empiezo a necesitar una organización digna de la mejor taxonomía o de Google Calendar. Apatía, tontera, ganas de pensar y no pensar, novelas a medias, pocos teclados por placer y la sensación de estar a medio gas. Dice Luis Cao que empezamos a necesitar el orden del nuevo curso. Quizás hemos crecido y vivido con el ritmo marcado por el colegio :meses de horario rígido, ocio salvaje durante tres meses y vuelta a empezar.

Sin embargo, "sin en cambio" que diría algún que otro fisno, el verano siempre aparece como una entelequia tan irrealizable como ficticia. Yo, que no fui veraneanta de pequeña ni turista lingüística que era lo que se llevaba, tenía una rutina muy semejante a la de los meses de cole. La diferencia era que leías todo lo que te salía del moño, ibas a la piscina o a la playa, y también, que no se diga, asistías a algún campamento o acampada organizada. Pero ese horizonte californiano de sonrisas  al sol era una grandísima mentira. Fui también una niña sin pueblo o aldea en la que cambiar de hábitos durante las vacaciones. Mis estíos eran urbanos, en una ciudad en la que muchos se quedaban, pero generalmente se iban los que tú más querías o necesitabas. Entendámonos : no he sido como los chicos de "Barrio", la peli de León de Aranoa. Pero tampoco he surcado mares, corrido miles de aventuras y escalado montañas escarpadas más allá del parque de enfrente de mi casa, la piscina a la que íbamos en mogollón, o los paseos en pandilla hasta más tarde. El territorio por explorar era yo misma. Mucho me temo que lo sigue siendo.

Empieza un nuevo curso, una nueva rutina, una rueda que gira otra vez. Quizás debamos quitarnos de encima esa sensación de tener que hacer nuevos deberes y no dejar nada para setiembre este año. Llevarlo todo al día. Incluso a nosotros.

 

Este amor

Para nosotros, que entendemos el amor de otra manera.

 

Os comentaba la semana pasada que me estaba planteando inaugurar una categoría que se llamase "De jardines ajenos". Pues, ahí estamos. Hoy la inauguro con un poema de Prevert, que es un topicazo, con la imagen de Doisneau, que es otro topicazo, y poniéndome cursi un viernes, que ya viene siendo una costumbre feísima y que debería corregirme. Pero como uno de los pocos espacios de libertad que le quedan a una humilde bloguera que hace esto sin ganar pasta-¿a qué esperan los de Panrico para que salga yo con una camiseta reprieta y cimbreante  promocionando el Tigretón?-me apetece poner hoy estas letras ajenas, estos dolores y humores de otros, que son tan nuestros como el buzón donde me dejan las cartas.  Y es que a veces hay que dejarse la sangre y la piel en todo aquello que no puede ser y además es imposible. Porque sí. Buen finde a todos.

                                                  El beso por excelencia

Este amor
Tan violento                                 
Tan frágil
Tan tierno
Tan desesperado
Este amor
Bello como el día
Y malo como el tiempo
Cuando hace mal tiempo
Este amor tan verdadero
Este amor tan hermoso
Tan feliz
Tan alegre
Y tan irrisorio
Temblando de miedo como un niño en la oscuridad
Y tan seguro de sí mismo
Como un hombre tranquilo en medio de la noche
Este amor que daba miedo a los otros
Que les hacía hablar
Que los hacía palidecer
Este amor acechado
Porque lo acechábamos
Acosado herido pisoteado rematado negado olvidado
Porque lo acosamos herimos pisoteamos rematamos negamos olvidamos
Este amor íntegro
Tan vivo aún
Y soleado
Es el tuyo
Es el mío
Ese que ha sido
Ese algo siempre nuevo
Y que no ha cambiado
Tan verdadero como una planta
Tan tembloroso como un pájaro
Tan cálido tan vivo como el verano
Juntos podemos los dos
Ir y venir Podemos olvidar
Y después volvernos a dormir
Despertarnos envejecer sufrir
Volvernos a dormir
Soñar con la muerte
Despertarnos sonreír y reír
Y rejuvenecer
Nuestro amor sigue allí
Empecinado como un borrico
Vivo como el deseo
Cruel como la memoria
Ridículo como los arrepentimientos
Tierno como los recuerdos
Frío como el mármol
Hermoso como el día
Frágil como un niño
Nuestro amor nos mira sonriendo
Nos habla sin decir nada
Y yo lo escucho tembloroso
Y grito
Grito por ti
Grito por mí
Te suplico
Por ti por mí por todos los que se aman
Y los que se han amado
Si le grito
Por ti por mí y por todos los demás
Que no conozco
Quédate
Allí donde estas
Donde estabas antes
Quédate
No te muevas
No te vayas
Nosotros los que somos amados
Te hemos olvidado
Pero tú no nos olvides
Sólo te teníamos a ti sobre la tierra
No dejes que nos volvamos fríos
Aunque sea cada vez desde más lejos
Y desde donde sea
Danos señales de vida
Mucho más tarde desde el rincón de un bosque
En la selva de la memoria
Surgiendo de repente
Tiéndenos la mano
Y sálvanos.

 (Jacques Prevert. "Este amor") 

 

¡Saca la lengua!!

 Saca la lenguaA mí, que escribo esto porque quiero y casi nunca lo corrijo, me gustaría ser como mi personaje. Ser tan chula, tan echadapalante y tan tremenda que nada me afectase. Quiero que me afecte, claro está, el dolor y la injusticia, aunque sean como parte de mi cómodo papanatismo occidental que se escandaliza ante la imagen y no mueve el dedo más que para coger cacahuetes o cervezas al lado del sofá. Pero cuando digo que nada me afecte hablo de que no me hieran, no me duelan, no me cabreen gratuitamente o me hagan perder energía y tiempo cosas que dicen de mí.

Podéis decir que la culpa es mía, que quien me manda a mí meterme en estos fregados si nadie me lo pide. Pero la que es reina de la inseguridad, lo es hasta el final. Me tocan las narices los comentarios solapados que llevan más hiel que otra cosa o que se quedan en el tópico vacío y poco hondo de un seudónimo o de un barniz de desfachatez. Alguna que otra insinuación en algún foro sobre mis capacidades tanto emocionales como intelectuales. Me encantaría ponerme en jarras y decir "qué está pasando aquí" bien alto y con ganas de camorra. Pero no me sale. Porque lo que quiere una insegura, lo que busca ante todo, es el beneplácito generalizado, el refrendo social, el amor universal aún de todos aquellos que la desconocen. Que sepan, por ejemplo, que, aunque odio justificarme, no hago más que buscar razones por las que soy como soy todos los días. Que maldigo mi maldita fragilidad emocional y que cuestiono absolutamente todas mis decisiones y mis pasos al frente. Que mi falsa seguridad no es más que inconsciencia y falta de miras para el futuro. Y que, aunque pienso en todo esto, tengo miedo de escribirlo porque sé que es cierto y no es más que una nueva desnudez. Y que, como siempre que escribo algo, respiraré hondo ante la tecla "submit" para enviarlo al incierto lugar donde hay público ávido de bondades y también de tropiezos. O donde no hay nada. Y eso, eso si que lo sé claramente, sería mucho peor.

Gracias por las críticas. Gracias por los puntos sobre las íes. Gracias por la discrepancia, por la discusión, por los nuevos puntos de vista. Pero eso sí: que nadie me diga que no puedo entender de algo o escribir sobre algo porque no soy experta o especialista en la materia. No defiendo la afición o la lengua floja ante cualquier cosa. No sé nada de mecánica cuántica, muy poco, quizás, de literatura o cine, o de arte y sus estrategias. Pero tengo ojos en la cara, un corazón que late, afán de conocimiento y, eso sí, mucha capacidad de aprendizaje. Y de experimentación. Y poco, muy poco interés en  gustar a la academia. Esa inseguridad sí me la puedo permitir. Por eso me propongo sacar la lengua más a menudo. A todos los que miran con falsa benevolencia. A los que no ven más allá de alguien entusiasmado con una nueva idea, con un nuevo proyecto, con una posibilidad. A sacar la lengua todos los días a los desdeñosos, a los displicentes, a los onanistas mentales, a la mentalidad de wikipedia y a los sinsentidodelhumor. ¡¡¡Saquemos la lengua!!!!

Este post va dedicado a los perseguidores de cualquier nacimiento, a la envidia y a la endogamia.

Fragmentos de un diario futuro, VI: Material escolar

Cuadernos sin estrenarLe encantaba coleccionar cuadernos:se deleitaba observando las líneas pautadas de las cuadrículas, el perfecto engarce de unas hojas con otras, el olor a nuevo, la linealidad sin estrenar de idénticas páginas. Repasaba lentamente el tacto áspero de las cubiertas, admiraba las ilustraciones, recordaba quien y cómo los había hecho llegar a aquella balda en su estantería. Un buen día decidió que ya estaba bien de ver tantas hojas en blanco: encendió su ordenador y escribió este post.

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