Anchoas y Tigretones

Archivar para el mes “mayo, 2009”

Fragmentos de un diario futuro III (o un cuento para un niño un poco mayor)

Triángulo de veranoPodía recorrer su espalda de memoria. Sin haberle tenido jamás en el hueco cálido de su cama, decidió guardarle ese lugar.  Coleccionando definiciones, astronomías variadas, referencias y escenarios fue tejiéndose un espacio cada vez más corto entre ellos. Se regalaron varias noches, miles de abrazos, casi algunas lágrimas.. Sin citas ni preparativos, de forma salvaje, otras calculada, fueron aprendiéndose el uno al otro. Recitándose mutuamente. En eso andan….Y no saben, porque no lo saben, que es único. Y perfecto. A lo mejor porque es así de raro. O así de real.
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Cinco días en otro país (cuento árabe)

Sigrid morena escribiendo recuerdosHabía una vez un pequeño país en el norte de Africa. También lejos vivía una mujer urbanita, de mirada melancólica, alma herida y verbo fácil. Se encontraron. Ella fue hacia él. Cuando los falsos prejuicios se derrumban, no puede surgir más que una historia de amor casi perfecta, porque todas las grandes historias de amor son casi, y solo casi, perfectas. Ella no era Scherezade pero le gustaba contar historias. Muchas veces, los demás se lo pedían. Y pisó una ciudad del pequeño país. Y descubrió un compendio de sabor, olor y textura que sólo pueden guardarse en en el frasco de las íntimas alegrías. Sostuvo miradas oscuras, acarició cabellos negrísimos, atesoró luces de mil tonos en la retina. Y recordó para siempre una plaza en la que volaban cuentos y se tañían instrumentos bereberes, un sabor a naranja y té con menta y hierbabuena en los labios, el azul intenso de las paredes,las esquinas sacudidas de polvo. La chica urbanita compró un cuaderno en la plaza para escribir todo lo que recordaba. Se dio cuenta de que era muy difícil porque todo lo que estaba sucediendo era parte ya de la mochila inmensa del alma. Aún así, abrió el cuaderno por detrás y escribió la única frase que se le ocurrió en ese momento y que le acababan de decir:"Eres bienvenida para volver".

A pasear por la Kasbah

 

 A descubrir lugares de misterio

 

Lectores todos: la Princesa Sigrid, pertrechada de protector solar, sombrerito, ropa ligerita, una guía y ganas se va a Marraquesh hasta el día 21. Espero que sigáis siendo fieles aunque sea a mi ausencia. Prometo contaros todo a la vuelta. Os quiero…

Un corazón en invierno

antonio vega, descanse en paz

 

 

Para mi querido Goliath que sabe que este blog es su casa y que puede decir lo que quiera porque esta Sigrid siempre lo escuchará

Odiaba la etiqueta de maldito, de chico "triste y solitario" que el marketing había impuesto a su perfil. La silueta adelgazada de estos últimos años no había engullido ni un átomo de talento. Peleaba día a día consigo mismo, asumiendo con valor su condición de alter ego del peligro, de funambulista del destino       y habitante del paraíso artificial que le permitía, malamente, asumir esa realidad que no quería ver. Perdió mucho en el camino, desde un amor incondicional con nombre de mujer hasta la distancia que se dibuja entre la sangre y la lágrima. Fronteras aparte, está también en mi vida. Aprendí que la física era un placer, deseé escuchar en el Penta canciones que hiciesen que alguien me amara, ví la sombra de sol, espiga y deseo en el pelo del que amé por encima de todo, bebí el elixir de juventud. Asistí a la lucha entre gigantes, me volví loca con relojes en la oscuridad, me dejaba llevar por alguien y , sobre todo, recordé que algo que sucedió ayer no se olvida sin querer y que éramos uno y uno y luego dos. La última vez que lo vi llevaba muchos años de cuenta atrás. Pero le pedí una canción en un concierto y la cantó, quiero creer que solo para mí. Porque el genio, el talento, la dulzura, la tibia caricia de la melancolía, quedaron prendidas para siempre en su sombra. Y su poesía vivirá aquí, conmigo, donde no habita el olvido. Eras un corazón en invierno. No puedo decirte adiós porque para mí nunca te irás.

 

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