Anchoas y Tigretones

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Más surrealismo salonero

Gioconda de BoteroMi amiga Rita (y sus heterónimos Tamariz, Martins etc.) tiene una frase que a mí me encanta. Dice que, a tenor de lo que vemos todos los días por el mundo adelante, lo que hacían Dalí, Buñuel y Lorca en la Residencia de Estudiantes era jugar a las casitas. Que el verdadero surrealismo está delante de nuestras narices y no lo vemos. Bueno, yo a veces lo escucho. Magia cotidiana, que diría Andrè Breton. Cotillerío profesional y sociología aficionada.

Otras cuantas perlas:

  • "Ayer estaba cansadísima. Me tumbé en el sofá y me quedé instantánea".

F. vecina de Patricia. Qué bonita es esta frase. En realidad, ¿qué quiere decir: inconsciente, instantáneamente dormida, Nescafeinizada….? 

  • "¿Tienes frío, Rosa? "
  • Sí que tengo, sí. Estoy totalmente antoñita"

Qué bien, aparte de aguantar el pelete te cambias el nombre. Es que "aterida" suena excesivamente galaico para ser utilizado por una señora kuruñésica como Dios manda.

  • "Esta chica se da muchos aires, la verdad es que tiene unas Ínsulas…"

¿Cúales serían? Si es la Barataria, me apunto, siempre tuve admiración y cariño por la muy simpática Teresa Panza, lo que me haría convertirme en un personaje secundario del Quijote. Qué nivel, Maribel.

  • Versón del Padre Nuestro de una servidora hasta hace aproximadamente nueve años :
  • "El pan nuestro de cada día, danos DE HOY"

Lógica aplastante. El pan no puede estar reseso jamás. Fresquito, del mismo día y a poder ser  blanquito…mmmmm

  • Versión do himno galego dun amigo meu:
  • "QUERIDIÑOS rumorosos/ da costa verdescente…."

Lóxicamente, Manolo sabía que Pondal era bó rapaz (é da casa e non fai dano), pero como narrativa, un pouquiño verde si que está…

Muchas de las cosas que pongo aquí son más "momentos teniente" que surrealismo salonero. Pero Vane, que es una auténtica mina, me proporciona la última y que es genial:

  • Canción de la Oreja de Van Gogh:
  • "Siempre serás/bienvenido a este lugar/ LA MINISTRA de obsesiones (…)

Comprendo que la política sea absorbente, que la crisis nos coma por los pies, pero de ahí a crear un ministerio de obsesiones…en fin.

Os deseo un magnífico fin de semana. Yo me transmutaré en pinup para ir al festival de cabaret. Ya os contaré. Mientras tanto os recomiendo dos cositas:

Dietario voluble  de Enrique Vila-Matas. Voy a escribir una reseña la próxima semana. Qué interesante es, qué bien escribe y como se pasa por el forro absolutamente cualquier convención lectora. No sé si estoy a su lado en el espejo o simplemente no aparezco por ningún lado…

Abandoned garden  de Michael Franks .No es una primicia, claro, pero llevo unos días que he vuelto a escuchar este disco y me gusta muchísimo…por eso os lo recomiendo, a mí me encanta "Somehow our love survives" (Pereiro, no está tan buena como Eliane Elias, de hecho ni está bueno,  pero es de su cuerda)

Neologismos y filología recreativa

Llevo mucho tiempo pensando en el post que voy a escribir hoy. No quiero decir con eso que debáis esperar una declaración de principios, pero hay cosas que me rondan en la cabeza desde hace tiempo y necesito ponerlas en la pantalla. Soy filóloga de formación y de deformación. Me encanta pensar en el idioma y en el lenguaje. Y soy una fan absoluta de los neologismos, sobre todo cuando pertenecen a ese lugar en el que habita el sincretismo y que nos hacen reunir en un único vocablo definiciones ultraperfectas. En eso, el inglés es un hacha. Un blackbird é un corvo de toda a vida, pero nosotros ya tenemos que tener un nombrecito específico. Pues no: "pájaro negro" ¿qué es lo primero que viene a la cabeza?: un cuervo. Hombre, no hay que llegar al nivel del alemán con todos esos sufijos y cosas raras (con perdón) que hacen que la lengua se trabe nada más empezar…aunque yo aquí no tengo criterio, porque sólo soporté una hora de alemán en mi vida. Me rentan más otras lenguas que me molan mucho, como el italiano, en el que el conductor de autobús es "autista". Pero la creación de palabras, como el personaje que interpretaba el propio Cela en La colmena ("Bizcotur: dícese de aquel que siendo bisojo y mal encarado, mira a otro con aviesa intención. Puede también usarse como sustantivo") es mi gran hobby.

Inauguro esta sección de  Propuestas a la RAE con uno de los grandes mitos de mi vida. Mi Javi, Javier, Bardem, el único, el hombre que tiene la cara cosida a puñetazos y la ternura del dragón (perdóname Ignacio Martínez de Pisón por robarte este título pero le va al pelo). Me dan igual sus manifestaciones en el New York Times , lo que se tergiversa o se deje de tergiversar (por otro lado : ¿no tiene derecho a decir lo que le dé la gana? y que este es un país en el que el éxito de los demás, además de cabrear, humilla). Bueno, iba diciendo (please, stop me cuando divago) que lo descubrí cuando era un imberbe adolescente en el programa matinal de Pepe Navarro, gran fuente de sociología aficionada. Hacía de Superman. Como si hace de Chiquito. No voy a hablar de su potencial como actorazo, madre mía, sino de la esencia de su físico, de esa animalidad tierna y que está madurando poco a poco y que le sale a borbotones por todos los poros del cuerpo que la Penélope disfruta (quien fuera ella…ay). Patricia dice que yo soy su primera fan, la única. Le perdoné hasta Perdita Durango. Pero es que me superan esos ojos caídos (como los de Nicholas Cage y John Cusack, que también me molan un mazo), ese look de chulazo butanero que de repente te manda flores, esa risa escandalosa y la de medio lado de la cara. Qué ojos. Qué manos. Cómo le quedan los Dockers. Gensanta.

Vayamos al meollo de la cuestión. Propongo la creación del adjetivo "javierbardémico" para designar la masculinidad sin domesticar pero con un punto Armani que no convierta a los hombres en la nena Pitt ,en el catálogo Calvin Klein o en Conan el bárbaro. Javierbardémico es todo aquello que trascienda la sexualidad puramente irracional. Más allá de irracional. De aquí te espero y te vas a enterar porque yo también soy javierbardémica.

Señores académicos: olvídense de los cederrones, de las cepeuses y del mal fario que les dan los calcos, los préstamos y las invasiones bárbaras. Esta es una necesidad social. Yo necesito poder decir javierbardémico citando el diccionario, con la autoridad merecida y un punto chula de las filólogas militantes…

Automne malade et adoré…

 

Fotografía de Elliot Erwitt. USA, NY City, 1953

Adoro el otoño. Recuerdo hace años, muchísimos, mi primer año de universidad. Santiago era entonces para muchos de nosotros, la frontera de la libertad consumada, una mezcla plausible de los internados de Malory y de las películas universitarias americanas, aderezadas con las historias contadas por nuestros hermanos mayores, primos o demás. No pillé la época de poner posters del Che, pero sí soñé con ser la Maga de Cortázar,- de hecho lo soy- , conocí gente muy diversa, viví veladas interminables de música y charlas, caminé por calles que desprendían lluvia y encanto. Comimos espaguetis durante semanas, devorábamos cine y literatura sin tener un duro, asaltábamos la biblioteca de la Facultad de Filología como una promesa de arcanos que auguraban el devenir de la ficción contemporánea, los cantos de sirena escuchados por Ulises, el hotel en el que habitaba Proust y la tierna desesperación de Pavese… Salíamos de vinos y nos sentábamos a papar frío en la Quintana. Fumábamos como carreteros y hacíamos fiestas en pisos de amigos. Todo empezaba en otoño.

En 1985 recorté una frase de Alberti en El País que decía que "llegan ya volando, como locos niños amarillos, las hojas del otoño…". Llega el color de los campos de madrugada, entrevisto en la oscuridad, atravesando el camino que me lleva al trabajo. Los colores de las botas de agua, los paraguas, las castañas, la culpabilidad calórica del chocolate con churros, la manta que ponías sobre mis hombros para ver la tele de noche, las gafas que me quitabas al dormirme, el olor a ti. Era otoño.Y quedó atrás.

No sé cómo sería un otoño en Nueva Inglaterra, pero leyendo a John Irving  imagino siempre una sinfonía de naranjas, rojos y rosados acribillando el suelo de un verdor extraño. Pero en este otoño me he quedado sin David Foster Wallace, una familia ha visto morir asesinado a un militar en Santoña, caen los mercados financieros, los niños chinos se envenenan con leche infantil y se me queda el corazón en invierno, como a Daniel Auteil en la película del mismo título. Y tengo mucho frío en el alma. Otoño gris. Enfermo y maldito.

Efecto L’oreal: porque yo lo valgo

 

Gracias a Yolanda por enviarme esto. Gracias a todos los que me leéis ya desde hace más de un mes. Gracias a los que no habéis escrito comentarios por pudor, por desidia, por falta de tiempo…Gracias a Patricia que para leerme aprendió que un ordenador no era un enemigo y a Claudia, su hija, por enseñárselo. Gracias a Ana, Alicihin, Cronopia, Saldos Arias, Guti, Hal (si no llega a ser por ti, neno…), Lu, Pereiro (que me contó los lunares), Peñagrelo, Dulcamara, etc. etc…Gracias a todos .

Pero este post es para ti, porque siempre, siempre, quiero tener tus ojos sobre lo que yo escribo. Y porque te gustan las señoras de más de cuarenta. Te quiero mucho y lo sabes. Y porque las cronologías me las paso por el forro : efecto L’oreal, porque yo lo valgo.

 

Palabras de Santiago Gamboa, escritor colombiano.

 Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto.
Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamenteseductoras,esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus
muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente  reales.

Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa…

Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.

 Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan…. Herederas de la ‘revolución sexual’ de la década de los 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron
combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.

 Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactarpara vivir en pareja.

 Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéter de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después
de bailar. Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo.

 

 Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 40 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte….’¿Qué estás pensando?’ No le interesa lo que estás pensando.

 Si una mujer de más de 40 no quiere mirar un partido de football, ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más nteresante. Una mujer de más de 40, se conoce lo suficiente como para estar
segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere.

 Son muy pocas las mujeres de más de 40 a las que les mporta lo que tú pienses de lo que ella hace.Una mujer de más de 40, tiene cubierta su cuota de relaciones ‘importantes’ y ‘compromisos’.Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo. Es muy raro que entren en una competencia de gritos en medio de la  ópera o de un restaurante caro. Las mujeres de más de 40 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Una mujer más joven puede llegara ignorar hasta a su mejor amiga. Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben.

Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti. Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 40 y por múltiples razones.
Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 40, inteligente, bien vestida y sexy hay un hombre con casi o más de 50….pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años.

 ‘Señoras….. Les pido perdón por ello…. “

Contubernios de fin de semana

 

 1.- Contubernio cinematográfico: Benicio, de vicio.Anita, como siempre tienes razón. La peli es extraordinaria. ¿Por qué? Porque no es un biopic. Porque está narrada en tres tiempos (tres guiones mezclados entre sí, con ese hilván narrativo que me apasiona de Soderbergh) porque no me dan ganas de comprarme una boinita y tirarme a Sierra Maestra (no hay juicio de valor o, por lo menos, yo no lo veo) y, sobre todo, está mi Benicio…ay. Con lo bonito que podría ser lo nuestro… en fin… Lo peor: la caricaturesca interpretación de Fidel Castro, por muy caricatura que sea el personaje. Y sí, hay un parecido físico muy razonable, pero esa no es la base de una buena interpretación aunque ayude: véase a MI Phillip Seymour Hoffmann que ES MI Truman Capote en Capote. A Mí me sobra Fusil contra fusil de Silvio Rodríguez al final, pero estas cosas son pecata minuta. Ah, y hay humor. Y, repito, Benicio está que se sale, Mejor que en Traffic. Mejor que en Fear and loathing in Las Vegas. Dios mío, Johnny Deep parecía "el chaval de la peca" y no MI Hunter S. Thompson, que merece un post aparte. Mataría al tío que se ha permitido autollamarse Gonzo en un infumable programa de la tele. Ya estoy derivando…..

2.-Contubernio entre amigos. Seis comensales y seis personalidades diferentes. Sintonía. Dos botellas de vino. Gintonic y Whisky. Cadáver exquisito de la conversación: Benicio del Toro, John Banville, Nacho Duato, enfermedades de madres, noviazgos adolescentes, amores no correspondidos, muñeira, taichi, gimnasio, revista Sexologies, ¿hay porno para mujeres?, política educativa de la Xunta de Galicia, recortes de presupuesto, dulce contra salado, Obama, hostelería en La Rioja…en fin… 

3.-Contubernio lector : Summer blonde de A. Tomine .A veces me alegro de dormir poco. Me había comprado ESTO (¿qué son? relatos breves gráficos, comic, reto semiológico) en NY por uno de esos impulsos de buen rollo en Forbidden Planet (esta tienda merece un post in capital letters). Qué maravilla. Me encanta, hay una mezcla de Nick Hornby, Tobías Wolf, incluso algo de Carver, no sé, en estas cuatro historias de finales abruptos, de introspección absoluta, de personajes ahondando en soledades acompañadas, las peores. Hay algo también de Neil la Butte.Y quizás de Tom Dicillo.. (Por cierto, tiene un blog buenísimo Dicillo…).Además, tengo simpatías absolutas por un tipo que reparte su vida entre Brooklyn y  San Francisco, vaya lujazo.

4.-Contubernios telefónicos . SMS de ánimo. Llamadas puntuales, informativas. De agradecimiento. 

5.- Contubernio Ashcroft.  Alegría pal body serrano de dona Ana Bande. Lo prometido es deuda. Tubito al canto. (Gensanta, qué chulazo. Mola)

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Teletienda 2.0

Tengo que hablar de la teletienda. No sabéis el vicio que tengo con esos anuncios. Siento una empatía absoluta con esos actores secundarios Bobs que acaban mostrándonos esos imposibles artilugios para endurecer el espacio entre los muslos, las picadoras que en realidad son multiaceleradores de partículas -¿es posible de verdad hacer todo eso o hay que estar muy, pero que muy aburrido de Dios para explorar todas esas posibilidades?-o mi gran amiga Wendy Parker, contorsionista de profesión, que demuestra que se puede beber un refresco encima de la cama Rest Form en la cómoda postura de joderse la riñonada subiéndose las piernas por encima de la cabeza (qué perversa tiene que ser esa tía, caray). A mí la teletienda me mola y me parece la representación más perfecta del zeistgeist o espíritu de la época. Comprando los plumeros panorámicos que llegan a todas partes, incrustándote un whisper xl en la forella para poder escuchar la caída de un alfiler en la habitación de al lado-¡qué angustia, por cierto!,  a mí ya me llega con la fogosa y envidiable vida sexual de mis vecinos-o esa especie de plantilla para doblar jerseys y que queden como el Coyote después de que el Correcaminos le lance uno de esos pedrolos que sólo salen en los dibujos animados (mundo Warner, por cierto, Rober) ; satisfacemos unas necesidades que no sabíamos que teníamos. Yo he picado alguna vez. Estuve dos horas al teléfono para convencer a una amable teleoperadora de que sólo quería comprar una colección de discos de los sesenta y la tía, venga a decirme que, a cachelos, me tenía que gustar Richard Clayderman y que por qué no me compraba sus obras completas o como se llamen (por cierto, que serían, me imagino versiones disco de "Balada para Adelina" que es la única del rubiales que conozco). Ahora ha cambiado todo mucho y nos aproximamos a momentos mucho más salvajes y reivindicadores del mundo solitario. Paso a enumerar mis tres anuncios favoritos:

1.- El Jes-Extender o alargador casero del pene. Lo mejor de todo, las opiniones de las novias de los usuarios diciendo que el tamaño es importante y la cara de humillación superada del interfecto. También me mola la sexóloga que habla de sus ventajas. Impresionante.

2.- Sexy lote azul o vibrador parecido al que usaba Charlotte en "Sex in the City." Lo mejor: la aparente normalidad del presentador al que introducen (perdón por el anglicismo,pero viene al caso) como experto en juguetes eróticos. Dios, un experto en juguetes eróticos. Me parece la mejor profesión del mundo. ¿Dónde hay que mandar el currículum?. Y su cara de amable y pícara condescendencia cuando nos ilustra con las múltiples posibilidades del aparatito, que no nos asustemos por el tamaño (¿en qué quedamos? acabo de ver el jes-extender) porque es un efecto óptico (eso dicen muchos, pero porque tienen frío) y lo más importante: que si usamos lubricante sea de base de agua, porque el juguete es de silicona incompatible con ese mismo material.  Y para que nos acordemos, nos guiña el ojo y nos dice : "Recordad:  silicona con silicona, ¡no!". Pos vale.

3- La crema de  babas de caracol. Pero qué asco, madre del amor hermoso. Y creo que lo venden muchísimo. Yo ahora cuando voy por el regatillo que rodea mi casa y veo  caracoles, veo posibilidad de negocio. Ahora que no sé muy bien si me compensa, porque no me gustan ni poco ni mucho esos bichos. En el anuncio, que es de un seguidor del National Geographic, hay un plano fantástico del caracol en su hábitat natural, es decir, arrastrándose por el suelo y la realización es tal cual los docus de la 2 de después de comer (esas trepidantes aventuras de leones sobando en el Serenguetti y que yo soy la única persona que aborrezco y que me parecen un coñazo). Pues los caracoles "te tienen" toda una sociedad montada que ríete tú de las abejas. A ver cuando nos venden la colección de videos.

 Y ahora diréis…¿por qué ha llamado a este post Teletienda 2.0? Pues porque os pido vuestra colaboración en este entorno participativo y de feedback que es el ciberespacio. Vamos a elaborar el topten de la teletienda y QUIERO QUE ME MANDÉIS EJEMPLOS. Voy a dar un premio al mejor comentario (me reuniré yo como comisión constituida a tal efecto y otorgaré mi veredicto).

A TRABAJAR!!!!!

Empezar otra vez

Empezar otra vez, o en este caso, retomar cosas muy olvidadas es muy difícil. Nunca he sido una gran seductora a pesar de mi admiración por Samantha Jones,pero siempre he sido honesta con mis sentimientos. Incluso cuando son confusos. Incluso cuando no quiero tenerlos y aparecen de golpe, como si estuviesen dormidos, después de muchos años.  Nunca he creído que un clavo quite otro clavo. Odio la frase de "la mancha de la mora con otra verde se quita" porque no es verdad. Nadie merece ser el kleenex de otro. Las rupturas son complicadas y tener la mirada limpia siempre, mucho más. Y yo soy una mujer de ritmo lento. Pero cuando empiezas a mirar alrededor y ves que gustas, que te gustan, y que en algunas conversaciones el resto del mundo desaparece, empiezas a pensar que la vida no se ha acabado. Ni el cariño, ni el amor, ni el sexo (esperemos, cross your fingers!!!). Y que vale la pena a veces meter la pata. Y descubrirse. Y mirar al fondo de tus ojos. Y sostener tu mirada. Y pensar que a veces la amistad es una mierda. Pero que estamos aquí. Aunque no sea el momento. Aunque no debamos ni podamos.

 (Esto es un cuento, pura ficción y como en las películas de Antena 3 protagonizadas por Melissa Gilbert, basada en hechos reales libremente dramatizados).

El video es de Efecto mariposa con Pereza (cómo me pone este pavo, Dios mío. Pereiro dice que en vez de erecciones tiene lipotimias, pero es todo para fastidiar. La canción es estupenda. Hay que mirar hacia delante. A  pesar del duelo).

¡Vivan las mujeres!

Para Santi G., mago Merlín, que, como él mismo dice, no tiene “opción” sexual: le gustan absolutamente todas las señoras.
Y como diría CJC “a mis enemigos, que tanto me han ayudado en mi carrera”. Como yo no tengo enemigos, a todas las personas decepcionadas porque yo no me pelee con nadie en este blog. Me encanta no cumplir las expectativas de la gente que me importa un huevo. Es la gran ventaja de jugar en otra liga. Profundizaré sobre esto otro día, ahora no puedo, he quedado con amigos.

Os dejo este video que me envía Isabelarra (hija, eres una mina, por Dios,tol día en el internés), para que afrontéis un fin de semana de "chubascos febles e espallados" (Pemán dixit).

Un par de recomendaciones:

Jardines de Kensington de Rodrigo Fresán. Extraordinario pastiche pop. Sobre el mito de Peter Pan y la falta de madurez en la edad adulta. Qué cosas, ¿verdad?

“Lolita cumple treinta años”, magnífico capítulo de La verdad de las mentiras (nombre revelador) de Mario Vargas Llosa. Por cierto, a él también lo ponían a parir de pequeño por feo. Y de mayor, ni te cuento como lo ponen, pero por otras cosas…

Surrealismo de salón ( y de otros sitios)

La foto corresponde a una broma que le gastó Dalí a Harpo Marx regalándole un arpa con alambre de espino en vez de cuerdas. Ni que decir tiene que, la "ávida dólar",como le llamaban por aquella época algunos compañeros de viaje, y Harpo están en las oraciones que musito para mis adentros como buena descreída. ¿Hay algo más surreal?. Pues sí, siguiendo con la sociología aficionada, os dejo unas cuantas perlas :

  •   "O teu pai é un proscrito"
  • "Pois o teu un tijretón"

(Según Rafa es verídico. Fuente: Cambados. Se non é vero …)

  • "Mamá, ¿por qué nosotros no vamos nunca de vacaciones a conocer sitios nuevos?
  • Hijo mío: vista una ciudad, vista todas".

(La madre de Jontxu en los años 70, anticipándose a la realidad de que hoy las ciudades europeas sean todas parques temáticos) 

  • "¡Qué bonito es el mar! Y total no tiene nada"

(Otra madre, la de Carlitos V.,una visionaria)

  • "Estoy desolada. Me ha dejado mi pareja de baile. No puedo seguir con el cursillo de tango".

(Hoy a las 7:45 de la mañana en el trayecto Marineda-Compostela. Si yo te contara, reina mora….)

  • "Tú no tienes ni idea de lo que estamos hablando porque eres virgen"
  • Bueno, virgen, virgen soy. Pero de chupar, no".

(Vane, como ves, al final lo reproduzco tal cual me lo has contado. Contexto: pandilla de chicas adolescentes en  la playa, en Mugardos, haciendo recuento de proezas sexuales. Edad aproximada: quince años).

Seguiremos informando…hay cosas que no cesan.

La era de las Vanessas…con nosotros llegó la horterada

 

Uno de los grandes descubrimientos de los babyboomers de finales  los 60 es el mal gusto que tuvieron nuestros padres para ponernos nombres. Mi nombre "en la vida civil", que como todos mis amigos saben aborrezco profundamente, fue producto de un antojo de última hora de mi madre que, la verdad, no me puso un nombre "venganza" tipo Teobaldita o María de la Leche y el Buen Parto. Pero estamparte un pretendido nombre "modelno" es terrible. ¿Por qué? Porque inmediatamente dejan de tener vigencia. ¿Cómo pueden ir por la calle con la cabeza bien alta esos gemelos ferrolanos que si la leyenda urbana no falla nacieron en pleno boom de "Sensación de vivir" y se llaman Brandon y Brenda?. Que conste que a mí los padres me parecen unos cachondos. Bueno, pasar de que te pongan el santo del día (yo me llamaría Policarpa, con lo que casi me conformo con mi nombrecito horripilante) a ser un símbolo del momento telenovela o cinematográfico pertinente, pues hombre, como decía Aristóteles, en la equidad, en el justo medio, está la virtud. Vengo de una familia en la que hay Teodoros, Edesios, Edmundos y Purificaciones (a pares) , con lo que el momento clásico está asegurado. Pero también tenemos Borjas, Israeles, y cosas por el estilo, que ya marcan una transición generacional entre dos mundos.

Hablando con alguien sobre esto,una Vanessa afectada por esta moda infecta,llegamos a la conclusión de que podíamos establecer una cronología con los distintos momentos horteras. Dejamos de lado, of course, porque merecería una tesis doctoral aparte, las maravillosas combinaciones tipo "Víctor Jorge" o las leyendas urbanas como "usmailito" (U.S. mail"). Vayamos a los clásicos de nuestra época.

1.- Las precursoras : Somos las Lorenas. Te caía el María delante porque el cura no te bautizaba ni patrás (sé de lo que hablo). Pero, ¿y la pobre de mi prima Mayra que se llama María Mayra (es decir, María-María o yo-yo) porque el cura dijo que aquello no era fetén? . Posteriormente, vino una pretendida época progre donde algunos nombres contenidos en la Consti se ponían a los cativos. Claro, a mí me encanta el nombre de Libertad como buena fan de Mafalda, pero… ¿y si te llegan a crucificar con nombres como "consenso" que era muy del momento?. Yo no conozco a nadie, pero sería posible. A mi amiga Eva le quisieron poner Lupa por la reina Lupa y no pudo ser, aunque pena me da, porque el nombre le pegaría mucho. Pero un profesor mío, un visionario, le calzó Germánico a su hijo porque decía que llamarse Moncho como se llamaba él era como no llamarse nada…Como véis, la Transición afectó también y mucho al mundo de la nomenclatura de los vástagos. El devaneo entre el antiguo régimen y el nuevo se ve hasta en estos sectores que intentaron imponer una nueva oleada de clasicismo ante la ola de erotismo que nos invadía…aunque no conozco a ninguna Ajita Wilson, que era el mito de la época.

2.- La era Vanessa. La que más mola. Aquí las madres se soltaron el pelo, pero a base de bien. Vanessa, Jessica, Jennifer, Tatiana, si es que no se salva nadie. Recuerdo a una Romina y a un Albano de esa época. Aquí ya hay que reconocer que tiramos la casa por la ventana y nos la sopló realmente el que las pobres criaturas cargasen con semejante estigma de por vida. Coincide con el comienzo también de la invasión "grandes relatos" de la primera cadena. Conozco a una Demelza. Y a un Poldark. Y yo creo que no hay un "El fugitivo" de puro milagro. Tócate las narices con las fantasías sexuales de las madres. Nina conoció en Canarias a una Milady. La madre leería Los tres mosqueteros, yo que sé.

3.- Llegan las telenovelas, los Titos Clementes y el mundo venezolano brilla por doquier. Como ya he dicho antes esto merece un apartado "de seu" en la sociología aficionada. Pero empiezan también a brillar con luz propia los Kevin, los Jonathan, los Donovan y los Lioneles…y las Sarays, claro, un clásico. La verdad, es que para apreciar todo este cambio "nominal" una fuente absolutamente fiable es ver los cumpleaños del Xabarín. Salen cosas que no me atrevo a reproducir…

4.- Lo que nos deparará el futuro ¿Qué les hemos hecho a nuestros padres para que nos hagan esto? No llegamos al extremo de  lo que escuchó Víctor en una piscina de Sevilla :"Gracita Kelly, Gracita Kelly…sal del agua, ya!. Esa madre era una antigua. Ya puestos, podría haberle puesto "Andreíta,coño, cómete el pollo" o "Quien me pone la pierna encima para que yo no levante cabeza, quien?" o ¿"Por qué no te callas?"(muy propio para un bebé). Pero Gracita Kelly demuestra que el mundo de las revistas del corazón o de las bodas reales llega a todo el mundo. ¿Se estará convirtiendo la nomenclatura infantil en el nuevo opio del pueblo? Dejo la pregunta abierta… pero, mientras tanto, Vanessas, Jessicas, Lorenas, Jonathanes y demás reivindiquemos, por Dios, el espacio de las Mercedes, Gonzalos o Víctores…si es que va a parecer que los normales somos nosotros…

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