Anchoas y Tigretones

Archivar para el mes “agosto, 2008”

“La chanson que tu me chantais…”..

 

Para Julio Pesquero, odiador sempiterno del ganchillo. Vive como quieras vivir. Y a quien no le guste que se joda

Esta combinación de Montand y Prévert siempre, siempre, me hará llorar… Les feuilles mortes, hojas muertas,es, para mí, la representación más perfecta de la melancolía. Los que somos habitantes perpetuos del otoño nos dejamos mecer por la música de la hojarasca olvidada. La vida sigue, con su equipaje a cuestas de lágrimas y risas, de canciones y silencios, de horizontes y autopistas, de compra de los sábados y películas a deshora, de álbumes guardados en el trastero, de olor a naftalina en el alma, con trenes nocturnos que se oyen en la distancia,con soledades compartidas, con taquicardias derretidas…con este teclado que ahora golpeo y con la aritmética olvidada de los aniversarios…todo sigue. Como Yves no la ha cantado nadie.

 

Con todos ustedes: Les feuilles mortes

"C’est une chanson qui nous ressemble
Toi, tu m’aimais et je t’aimais
Et nous vivions tous deux ensemble
Toi qui m’aimais, moi qui t’aimais
Mais la vie sépare ceux qui s’aiment
Tout doucement, sans faire de bruit
Et la mer efface sur le sable
Les pas des amants désunis…."

 

Anuncios

Cosas que caben en una maleta de fin de semana

William Hurt en El turista accidental escribía unas guías someras para que todos aquellos viajeros a los que no les gustase especialmente viajar pero se viesen obligados por las circunstancias tuviesen claro qué hacer en cada sitio y qué llevar para rentabilizar el espacio maletil. A mí me encanta viajar, pero nunca atino con mis maletas. Sin llegar al extremo de Vincent Vega en Pulp Fiction, que después de tres años en Amsterdam y una estancia en Francia aprendió que al Big Mac le llamaban "le" Big Mac, prefiero hablar de lo que me traigo de vuelta. Es decir, lo que he vivido, hecho, sentido, reído y más participios…

1.-Maravillosa jornada de playa en un lugar lejos del mundo. Lo mejor no fue el mar, el sol, todo ese discurso relacionado con el verano… lo mejor: la compañía. Una cena estupenda seguida de conversación hasta las tantas con muchas risas, pero muchas, porque uno se ríe y de verdad cuando tu anfitrión, hablando de películas que le encantan, suelta en estado de absoluta euforia soñadora :"A mí me encanta Leyendas de pasión :una epopeya…vidas truncadas…cazar un oso…". Además, a las hijas de tus amigos les mola que tengas un móvil de colorines, que el salvapantallas sea Supercoco y que tu pijama sea de Hello Kitty…En fin, con el dinero que se gastaron mis pobres padres en mi educación…

 

2.- Peliculita maravillosa: Once (una vez). Me la había perdido en el cine. Para los que somos fanáticos de la música pero tenemos una oreja enfrente de la otra, es casi un vicio  ver pelis sobre la creatividad musical…para sentirnos un poco Salieris, sí. A eso le añades un guión sencillo y eficaz, unos actores fantásticos, un encanto y una sobriedad conmovedoras, las calles de Dublín con su sempiterno cielo gris, y hablas de una película sobre la voluntad de creer en uno mismo, de la capacidad de la música para cambiar tu vida en un momento o hacer que sea más llevadera, soportable o incluso mágica. A pesar de todo. Gran Banda sonora, premio del público en Sundance y emoción a raudales.

 

3.- Novela en la que empiezo a entrar por fin después de varias interrupciones con otras (yo y mi dispersión lectora) :Los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson. Teniendo en cuenta   que en el medio me zampé Llenos de vida de John Fante, La elegancia del erizo de Mariel Barbery y Ventanas de Manhattan de Muñoz Molina y Nueva York , el deseo y la quimera de Alfonso Armada (para preparar el desembarco en NY del mes de  julio) , amén de estar con otras dos de las que hablaré en breve, me parecía que ya iba siendo hora de ponerme con ésta, sobre todo porque pesa un huevo para llevarla en mi bolso autobusero santiagués. Por el momento, vamos bien. Ya contaré más.. aunque no tengo yo muy claro lo de que sea la novela de la década…(por cierto, ¿cúantas novelas de la década nos han prometido ya?)

Y también hubo cosas que se me quedaron fuera de la maleta. Algunas conversaciones movileras  a la mitad-como dirían en México "¡pinche celular!-y eso que había descubierto un magnífico lugar para emular al Nota con un ruso blanco en la mano (a pesar de que como Michael Paré en Calles de fuego "siempre he sido una mujer de tequila"). Otra vez será…

El polen de ideas, la intertextualidad y la serendipidad

Post it de colores

Esta mañana mantuve un interesante cambio de impresiones (qué finísima soy) sobre el "Polen de ideas" con Beatus Ille en el blog de El hombre que salió de la tarta. Ideas idénticas o muy parecidas que surgen en lugares distintos sin aparente conexión e incluso en tiempos diferentes. La intertextualidad, que en ocasiones opera como un top manta narrativo o poético cuando el pretendido homenaje se convierte en descarado plagio,  apela a familiaridades con géneros, arquetipos o fórmulas determinadas. O a diálogos en la obra de un mismo autor o contemporáneos.

Todo esto es precioso y a los teóricos nos pone mogollón. Pero cuando aparece la serendipidad…eso ya hace que se mezcle el relativo enfoque científico de la pura teoría con el descubrimiento del post-it o la penicilina : la casualidad, la música del azar (me cito a mí misma y a Paul Auster, qué bien). La serendipidad es un lugar común en el mundo internetero, lo que muchos llamamos el zapping entre links o, pararafraseando a Gertrud Stein "A rose is a rose is a rose" : a link is a link is a link…y no tengo ni flores de lo que estaba leyendo al principio y al final dónde estoy. Pero es así.

¿Por qué hablo de todo esto? Porque hace unos días metí un post sobre el mundo Disney (buscas, buscad, malditos) y Rober Bodegas en La Voz de Galicia escribe sobre El pato Donald y otros experimentos. Daría algo porque me hubiese tocado haber sido bendecida por el regio plagio de todo un rey de la comedia. Imposible: su texto es infinitamente mejor que el mío, claro que sí, Rober no me lee porque ni me conoce ni tiene por qué interesarle lo que yo aquí escribo y, además, está mucho más ocupado que yo. Yo soy su superfan, y me mola esta serendipidad cruzada con polen de ideas. ¿Mi "horizonte de expectativas" (¡toma Hans-Robert Jauss!) estárá cambiando?

Rober, majo, si me lees (harto improbable) me debes  uno sobre el mundo Warner que yo sacaré en breve. Y como si estuviésemos en Pekín: preparados, listos…¡ya!

And the band played on…

René Magritte

Este post va dedicado a todas las víctimas olvidadas de la barbarie cotidiana, sobre todo aquellas que no saben que hay psicólogos de campaña para asisitir en los conflictos, a los que han perdido una parte de sí mismos por balas injustas, a los que ignoran de pura tristeza el sabor salado de las lágrimas, a los que esconden la creída pérdida de la dignidad otorgada por un tortazo bajo el maquillaje para poder ir a trabajar…

1.-Vivimos de milagro. Esperando tener una hora de radio divertida muerde la realidad de las noticias. Barajas. Accidente aéreo. Primero son siete muertos, la tarde, los minutos, las horas, devoran espacios y añaden números sin rostro, en el medio de la confusión. Son más de 150. Un mensaje subtitulado a las 7 de la mañana en Tele5 agota esperanzas de un mal sueño. Vidas truncadas. En la pálida soledad de los segundos, la parca está siempre agazapada. Yo no los conocía, pero leo nombres, apellidos asociados en un link imposible a 150 situaciones diferentes. Los que disfrutarían de quince, diez o veinte días de vacaciones, el bebé que estaría inquieto en ese tubo raro, raro que es la cabina de un avión, la novia que enviaría SMS a su novio para decirle que se estaban retrasando, el personal de vuelo haciendo su trabajo…y algunos en el aeropuerto sin embarcar por overbooking, respirando horrorizados ante la explosión y todos, todos preguntándose qué invisible música hace que no hayamos estado allí. Por qué unos sí y otros no. El azar.

2.- Sí, es todo azar. Por qué yo no soy irakí. Por qué me olvido casi todos los días que existen Afganistán, Georgia, o paso la página del periódico porque me saben totalmente resesos los datos sobre conflictos armados y no tengo consciencia de estar leyendo algo nuevo. Por qué veo noticias sobre hambrunas en Africa y no me sobrecoge poder ir al supermercado y comprar lo que me dé la gana, preocupándome de conservantes y triglicéridos. Por qué soy una mujer sin burka y leer, escribir y buscar en Google no son actos subversivos. Puro azar.

Por favor, que no haya espectáculos televisivos entrevistando a los primos de los vecinos de los tíos de los que se quedaron en tierra y de los que fallecieron en el accidente. Respetemos y cuidemos el dolor. No el olvido.

Navegador de artículos